Viajar es un placer, una práctima que nos enseña y nos enriquece y
todos nos merecemos unas vacaciones de vez en cuando para olvidar un
poco las obligaciones laborales. Sin embargo, si no lo hacemos ya,
podemos comenzar a viajar cuidando nuestra huella al medioambiente, algo
al alcance de todos y es mucho más fácil de lo que pensamos. Te
proporcionamos unos consejos para unas vacaciones sostenibles.
El desplazamiento
Evidentemente, es en el desplazamiento donde más daño estamos
haciendo a nuestro planeta. ¿Cuántos miles de aviones despegan y
aterrizan en un solo día a escala mundial? ¿Cuánto contaminan
diariamente los automóviles del mundo? El transporte por carretera es
uno de los grandes productores del dañino dióxido de carbono (CO2), una
de las causas del calentamiento global. Para ello, antes de tus
vacaciones, piensa en si desplazarte en transporte privado, como el
coche, es realmente necesario o podemos hacerlo en tren o en autobús,
ahorrándole a la capa de ozono el dióxido de carbono que estamos
enviando con un solo automóvil. A medida que las familias y particulares
consideran más a menudo esta opción, los transportes públicos se usan
con más frecuencia y, por tanto, la mayor oferta hace que los precios
bajen. Si miramos con tiempo y disponemos de cierta flexibilidad en
fechas, es muy posible que encontremos interesantes ofertas en
transporte público, que, con el precio actual de la gasolina, nos estén
también recortando gastos en nuestras vacaciones. El transporte público
es el primer paso para comenzar un viaje de forma ecológica,barata y
sostenible.
Si vas a viajar solo/a o incluso en pareja, a no demasiados
kilómetros de tu hogar, no está de más contemplar las opciones de
transporte compartido que nos dan plataformas de Internet como Bla Bla
Car. Esta ecológica -¡y económica!- iniciativa propone la división de
gastos de peajes y combustible entre los ocupantes y es considerada como
una de las formas más sencillas y baratas de desplazamiento. Considera
dejar tu coche en el garaje y, con suerte, encontrarás a un conductor
que te llevará a tu punto de destino en la fecha y hora que desees.
Para finalizar, recuerda que, a escala global, un avión es mucho más
contaminante que un tren o un autobús, por lo que ala hora de elegir el
tipo de vacaciones o destino, este dato será también un punto a tomar en
cuenta. Escoge vuelos directos, ya que los que hacen escala contaminan
mucho más.
Saca todo el partido a la bicicleta o al senderismo
Antes de elegir el destino para nuestras próximas vacaciones, podemos
escoger el tipo de viaje que queremos hacer. Huir de los complejos
hoteleros de playa y pulsera en los que apenas vemos la ciudad puede ser
un buen punto de partida que tanto el medio ambiente como tu propia
experiencia vacacional y diversión agradecerán. Mucha gente prefiere
perderse en verdes campos, explorar las montañas o senderos y verlo
todo, usando para ello bicicletas o las propias piernas. Especialmente
ahora que llega la primavera, las opciones de viajes saludables se
multiplican y nos sentiremos más de vacaciones y tendremos una sensación
de ‘desconexión’ mayor que si vamos a un hotel a descansar y a ver los
mismos programas televisivos que miramos normalmente. ¡Rompe con la
rutina en vacaciones y saca todo el partido al contacto con la
naturaleza! Afortunadamente, las opciones para veranear de esta forma se
multiplican a medida que cada vez más gente las demanda. Elige un lugar
que te apetezca conocer (¡no tiene por qué ser demasiado lejos de
casa!), ya sea playa, campo o montaña y organiza con tu pareja y familia
unas vacaciones en las que no falten los picnics, los divertidos paseos
en bicicleta, las excursiones, los baños en piscinas naturales y las
rutas de senderismo.
Si vas con niños, les estarás regalando una interesante lección y es
seguro que disfrutarán muchísimo el poder sentirse libres en plena
naturaleza. Si lo haces con tu pareja, pasaréis con toda posibilidad
unas vacaciones inolvidables donde podéis compartir nuevas experiencias.
Además, tanto si ya dispones de bicicletas como si las alquilas, los
precios de este ecológico medio de transporte no suelen ser muy altos.
Unas vacaciones más relajadas también son posibles
Si no te gusta tanto el deporte y la actividad física y lo que te
pide el cuerpo es una relajación total, también puedes hacerlo al tiempo
que miras por el planeta. Por ejemplo, puedes alquilar una casa para tu
familia en una montaña y dedicaros a dar paseos, a comer en plena
naturaleza, a recolectar los propios frutos y a cocinar productos de la
tierra, como enriquecedora experiencia.
Si quieres conocer una ciudad o país diferentes, intenta apartar el
consumismo que a veces se hace innecesariamente por el mero hecho de
estar de vacaciones y plantéate un viaje tan económico como ecológico,
por ejemplo, intentando conocer a fondo cómo piensa la gente, cómo es su
gastronomía buscando restaurantes tradicionales y no turísticos,
comprando en sus mercados, conociendo el país “desde dentro” y paseando
mucho en lugar de gastar indiscriminadamente. Además, si lo que quieres
es hacer actividades diferentes y conseguir un punto total de
relajación, aprovecha este tiempo de pausa para comenzar a practicar
técnicas como yoga o meditación en una bella playa o un bucólico
paisaje.
¡Súmate al ecoturismo!
La necesidad de pasar unas vacaciones inolvidables, pero verdes ha
desarrollado iniciativas como el ecoturismo, que nos propone unas
prácticas beneficiosas para el medio ambiente. No te costará encontrar
asociaciones que proponen viajes ecoturistas, aunque también puedes
organizarlos por ti mismo/a. Un poco al hilo de lo comentado
anteriormente, el ecoturismo se basa en viajar a destinos naturales
(habitados o salvajes), algunos de ellos protegidos y, por lo general,
poco habituales. Hospedarse en hoteles que usan prácticas ecológicas y
sostenibles, incluso en algunos de ellos ofrecen talleres y cursos para
concienciarnos con el reciclaje y el medio ambiente. Si vas con niños,
seguro que encontrarás cursos de reciclaje, de artesanía , de
reutilización y valiosas lecciones sobre cómo se organizan determinados
procesos ecológicos. El ecoturismo, además, puede ser muy interesante
desde un punto de vista cultural. Aprenderás más de la zona elegida que
en cualquier viaje tradicional.
Alquila transporte ecológico
En algunos destinos, quizá es inevitable tener que alquilar una moto o
un coche (¡aunque mucho mejor hacerlo en bicicleta, si tenemos la
opción!) para desplazarnos por el lugar. Si esto es así, no olvides
escoger para el alquiler coches híbridos, incluso eléctricos, ya que son
los más respetuosos con el medio ambiente. Busca un coche que sea
ecológicamente eficiente y estarás haciendo al planeta un gran favor.
Antes de decidir alquilar un coche privado, no descartes la opciones
que la ciudad puede ofrecerte: como tranvía, bus o incluso tus propios
pies, lo que hará que descubras rincones inimaginables de la ciudad.
Elegir el hotel
Te sorprendería saber la cantidad de buenos hoteles que están
certificados como ecológicos, por sus prácticas, sus hábitos, su lema de
concienciación con el gasto de energía y materias primas. Escoger uno
de estos hoteles puede ser un importante paso para tener la certeza de
estar disfrutando de unas vacaciones sostenible.
Si decidimos ir de camping, estamos escogiendo una opción natural y
barata, pero recuerda comportarte en el campo de una forma ecológica,
sin ensuciar los ríos, evitando dejar basura y teniendo mucho cuidado
con artefactos como un mechero.
Comportamiento ecológico en el hotel
Una vez instalados en nuestro hotel, no podemos olvidarnos de
portarnos de manera ecológica, igual que en casa. Si acumulamos basura
durante los días de nuestra estancia, separaremos los residuos para el
reciclaje igual que lo hacemos normalmente, asegurándonos de que el
establecimiento cumple con estos principios. Uno de los actos más
perjudiciales que se hacen en los hoteles es el lavado diario de sábanas
y toallas. Es increíble la cantidad de energía, agua y detergente que
se consume en un solo hotel al lavar las sábanas y las toallas. A tu
llegada, puedes pedir en tu hotel que no te cambien la ropa de cama si
no es estrictamente necesario y también las toallas pueden ser
reutilizadas durante varios días (al fin y al cabo, no lavamos en casa
cada toalla después de usarla una sola vez). Recuerda dar instrucciones
específicas en la recepción y no dejar toallas en el suelo para que sean
recogidas y llevadas a la lavandería.
Intenta ser limpio en el hotel y mantenerlo siempre ordenado. Aunque
estemos de vacaciones, no tenemos que desordenar en exceso y estaremos
contribuyendo a ahorrar energía (aspiradora, etcétera), además de
haciendo un favor a la persona que se encarga de la limpieza. Recuerda
que, sólo porque no tengas que pagar la factura del agua, luz o
calefacción, no es necesario que despilfarremos el agua o que salgamos
del hotel dejando la calefacción a tope.
Busca los Ecotours
En muchas ciudades, tendrás de forma gratuita o muy baratos tours
culturales donde lo aprenderás todo sobre la ecología de ese país o
ciudad. Una vez ya conozcas los monumentos y el encanto del destino,
podrás acercarte aún más al lugar a través de estas peculiares visitas
que, a poco que te guste la ecología, te resultarán interesantísimas. Y
no sólo eso, los Ecotours te darán la posibilidad de conocer
interesantes rincones de la naturaleza que te dejarán con la boca
abierta.
Come verde y consume productos locales
Comer en los restaurantes más turísticos no nos hará disfrutar de la
gastronomía más auténtica o natural del nuevo lugar que estamos
conociendo. Si algún amigo vive o ha vivido allí, deja que te recomiende
los restaurantes donde realmente sirven productos locales, algo que
hará tus experiencia gastronómica mucho más enriquecedora al tiempo que
comerás sabiendo que las emisiones de CO2 son mucho menores si se usan
productos naturales de la zona. Si te interesa el mundo de los
restaurantes ecológicos, seguro que encuentras algunos de ellos
recomendables también en tu destino.
A la hora de comer en vacaciones, no tenemos por qué hacerlo
sistemáticamente en restaurantes. Esto hará que nuestro presupuesto
vacacional se dispare y no siempre nos estaremos alimentando de la
manera sana. Aprovecha las frutas o vegetales que puedas encontrar en
los mercadillos o tiendas locales y aliméntate algunos días de ellas. Si
viajas a un país donde las frutas son exóticas y de calidad
aprovéchalo, ahorra en tus vacaciones y come de manera sana, lo que hará
que pasear por la ciudad sea mucho más agradable que después de un
atracón de grasas.
Di no al consumismo desmesurado
Es un error cometido por muchas personas en vacaciones: gastar más de
lo habitual en cosas que no necesitamos, rompiendo con ello el
presupuesto domiciliario del mes. Piensa en si lo que compras es sólo un
capricho del momento, un recuerdo o si realmente lo deseas.
Una concha de la playa, una roca o un poco de arena pueden ser un
detalle para la familia o amigos más bello que el imán o postal que
podamos adquirir en las tiendas de souvenirs.
Estos son algunos de los importantes consejos que podemos darte para
que tus vacaciones sean más sostenibles, económicas y naturales. Si se
nos ha olvidado alguna importante recomendación, estaremos encantados de
que nos dejes tu comentario para incluirla en la lista. ¡Viajar de
forma sostenible es ahora más posible que nunca!