Los
árboles son el pulmón del mundo, en general, y cada bosque de nuestro
planeta es un pequeño pulmón para que la mayoría de los seres vivos,
nosotros incluidos. Uno de los más importantes pulmones dela Tierra es
el Amazonas, la Selva Amazónica.
Se
trata de una región con 6.000.000 de km² que se extiende a través de 8
países distintos, en la cual por cada uno de esos kilómetros podemos
encontrar 75.000 tipos distinto de árboles, y unas 150 mil especies de
plantas, más millones de especies de insectos, 2000 tipos de aves y
mamíferos, el equivalente a unas 90 mil toneladas de biomasa vegetal.
La selva Amazónica es el mayor bosque tropical del mundo. Su inmensa cantidad de especies de plantas y árboles le han valido el sobrenombre de “Pulmón del planeta“.
Las tareas de purificación del aire que realizan, convirtiendo el
dióxido de carbono en oxígeno es vital para el planeta. Sin embargo, la
biodiversidad del Amazonas se ha visto reducida en los últimos años
debido a diferentes problemas.
Uno de los más conocidos es la
deforestación para las industrias caucheras y madereras. Sin embargo, no
es la única acción del hombre que está contribuyendo a destrozar el
ecosistema. Las explotaciones petrolíferas también están haciendo
estragos en esta mítica selva tropical.
Ahora, el petróleo está
destruyendo nuestro planeta, no sólo por la contaminación que generan
todas las industrias que lo procesan y que lo utilizan, el transporte
incluido, sino por el daño que causa a la naturaleza su extracción.
Imagen por L.Marcio_Ramalho
Es
normal que la gente crea que el petróleo sólo se extrae en zonas
desérticas. Pero se olvidan del mar, y de zonas tan ricas e importantes
para nuestra especie y el mundo entero como la Amazonia.
Actualmente
hay proyectos de exploración petrolera y también de gas natural en la
cuenca occidental del Amazonas que pueden ser una amenaza muy importante
para la biodiversidad y también para los pueblos indígenas que habitan la zona.
Un
artículo publicado en la revista ‘PLoSONE’ presenta un estudio de los
daños que sufrirá este pulmón terrestre por culpa del hambre cada vez
más grande de petróleo. Según dicen los autores esa zona, pulmón
planetario y bastión de la biodiversidad, podría estar cubierta de
plataformas petroleras y gasoductos.
El
estudio fue realizado por dos organizaciones estadounidenses sin fines
de lucro y científicos de la Universidad de Duke en Carolina del Norte.
En él se dice que ya se encuentran en la zona 180 bloques de explotación
petrolera y de gas. En total cubren una superficie de 688.000
kilómetros de territorios que caen en la soberanía de Colombia, Ecuador,
Perú y Brasil.
Imaginen, 688.000 kilómetros, ¡es más que la superficie de España completa!
Dentro de esa zona incluso hay parques nacionales, como el Parque
Nacional Yasuní, en Ecuador, y el Parque Nacional Madidi, en Bolivia.
Esos bloques no sólo significan talar bosques
para colocar las plataformas, y las viviendas de los empleados, sino
trazar innumerables caminos que atraviesan zonas antes vírgenes.
"Descubrimos
que los bloques de gas y petróleo se sobreponen perfectamente con las
zonas de mayor biodiversidad para pájaros mamíferos y anfibios del
Amazonas", afirma Clinton Jenkins, científico de la Universidad de Duke.
"La amenaza para los anfibios es de especial preocupación porque ya son el grupo de vertebrados más amenazados (por la extinción) en todo el mundo".
Efectos negativos de la extracción petrolera en el Amazonas
Por una parte, las empresas petroleras que realizan sus actividades en el Amazonas llevan a cabo una importante deforestación,
necesaria para establecer sus bases e infraestructuras en la zona.
Plantas de extracción, carreteras, alojamientos para los trabajadores…
todo ello conlleva una destrucción del ecosistema y un importante
impacto paisajístico.
Por supuesto, estas actividades provocan la destrucción del ecosistema
de animales y plantas, que o bien desaparecen o se ven forzados a
emigrar a otras zonas, con lo cual se ve dañada la biodiversidad.
Asimismo, este tipo de explotaciones tienen gran impacto sobre las culturas locales,
en muchas ocasiones invadiendo sus espacios vitales, destruyendo sus
tierras e impidiendo que sigan viviendo en paz y tranquilidad.
Normalmente estos pueblos indígenas suelen recibir algún tipo de
indemnización por parte de las compañías explotadoras (normalmente muy
bajas) pero en la mayor parte de las ocasiones ni siquiera se les
informa y ven ocupados sus territorios de forma sorpresiva.
Muchas
de las actividades derivadas de la extracción del petróleo provocan la
contaminación del aire a través de la emisión de gases de efecto
invernadero. Asimismo, los derrames de petróleo y la actividad
extractora también provoca la contaminación del suelo y del agua.
Las actividades de las empresas petroleras también son susceptibles de provocar desastres naturales, por ejemplo incendios que pueden destruir grandes áreas pobladas de animales, plantas e incluso pueblos indígenas.
En
definitiva, por si la extracción del petróleo (y su uso como energía y
combustible) no había causado ya suficientes estragos en otras zonas del
mundo, ahora parece que estas compañías tienen su punto de mira en la
Selva Amazónica. Y es que un bosque de tal magnitud y con tanta cantidad
de recursos siempre va a estar en la mira de aquellos que quieren ganar
dinero sin importar la salud del planeta o el respeto a la naturaleza.
El Amazonas es todo un clásico de los documentales,
no en vano acoge algunas de las especies de plantas y animales más
fascinantes del planeta (y sin contar las que aún no se han
descubierto). En este caso te ofrecemos un fragmento de documental
relativo a la parte peruana de la Amazonia, una de las que tiene mayor
biodiversidad.
FUENTE: http://elblogverde.com/la-selva-amaznica-en-peligro-por-la-explotacin-petrolera/
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