martes, 7 de julio de 2015

Basura Doméstica. Residuos. Problemas, Consecuencias y Soluciones.


Los problemas ambientales no se pueden analizar ni entender si no se tiene en cuenta una perspectiva global, ya que surgen como consecuencia de múltiples factores que interactúan. Nuestro actual modelo de vida supone un gasto de recursos naturales y energéticos cada vez más creciente e insostenible. Las formas industriales de producción y consumo masivos que lo hacen posible están generando de manera progresiva la destrucción del PLANETA.

Algunos efectos de la crisis ecológica ya son claramente perceptibles: Aumento de las temperaturas, agujero en la capa de ozono, desertificación, acumulación de residuos radiactivos, extensión de enfermedades como el cáncer o la malaria, insalubridad del agua dulce, inseguridad alimentaría, agotamiento de los recursos renovables y no renovables, etc. 

El despilfarro desmedido de algunas sociedades repercute directamente en la pobreza de otras y contribuye al deterioro ambiental general. 

Es sabido que con sólo el 23% de la población mundial que habita en los países industrializados consumen el 80% de la producción mundial de energía comercial, el 79% del acero, el 85% del papel y el 86% de los metales no ferrosos.
 

 

Hay que tener en cuenta que los límites de los recursos naturales (petróleo, madera, minerales, biodiversidad, etc.) indican que el actual modo de vida es insostenible. El consumo en constante expansión somete al medio ambiente a una gran tensión, con emisiones y derroches que contaminan la tierra y destruyen los ecosistemas. Se produce un agotamiento y la degradación en aumento de los recursos: la quema de combustibles fósiles se ha casi quintuplicado desde 1950; el consumo de agua dulce se ha casi duplicado desde 1960; el consumo de madera es ahora 40% superior a lo que era hace 25 años. 

 




Entre 1960 y 1998 la población mundial se ha duplicado, las emisiones de CO2 se han triplicado, el consumo de fertilizantes se ha quintuplicado y la producción de energía se ha sextuplicado. Además, este nivel de consumo no repercute sólo en la naturaleza, sino también en la mayor parte de las personas de este planeta, puesto que todos sufrimos directamente los efectos de este irracional modelo de vida. Los países empobrecidos no son los mayores causantes de esta crisis ambiental pese a ser los puntos geográficos en donde se produce buena parte de los efectos adversos derivados del exceso de consumo y contaminación (inundaciones, huracanes, desertificación, falta de agua, enfermedades, plagas, etc) que a su vez generan importantes migraciones forzadas (Refugiados Ambientales).
 
Este estilo de vida moderno y "progresista" trae aparejado un crecimiento exponencial y sostenido de la población urbana que no cesa de crecer. Prueba de ello son los signos expresos de tensión ambiental que muestran las ciudades hoy en día en todo el mundo. Entre ellos se destacan la mala calidad del aire (industria, generación de electricidad, transporte), exceso de ruido, atascos de tráfico, pérdida de zonas verdes, invasión de espacios protegidos, vertidos de agua no depurada y de residuos, insalubridad del agua potable, falta de servicios públicos adecuados, y el tema que nos convoca en esta oportunidad:


La excesiva Generación de Residuos y sus Consecuencias. 
 









La Problemática de los Residuos.

El manejo de los residuos que producen nuestras sociedades es un problema no resuelto en la mayoría de las ciudades del MUNDO. En Argentina por ejemplo, se producen anualmente más de 12 millones de toneladas de basura y en México más de 100 millones, las cuales son dispuestas en rellenos sanitarios o basurales a cielo abierto. En el caso de basurales, se agrega frecuentemente la práctica de quemar los residuos, constituyéndose en una fuente de emisión de sustancias tóxicas para el ambiente y la salud humana.

Este enorme flujo de materiales entraña además el derroche irracional de los mismos, los cuales requirieron para su fabricación la extracción de materias primas y recursos de la naturaleza, como madera, petróleo, minerales, nutrientes del suelo. La extracción y el procesamiento de materiales consume energía (obtenida principalmente del petróleo y del gas), genera residuos, contaminación, altera estructuralmente muchos ecosistemas y afecta la vida de diversas comunidades.



Esta problemática, percibida con claridad desde hace muchos años, se ha visto agravada cada vez más por los hábitos de consumo promovidos en gran medida por las grandes empresas multinacionales y sus publicidades. La cantidad de residuos producidos por habitante ha aumentado; han aparecido muchos más residuos de difícil tratamiento como los productos eléctricos y electrónicos, de los cuales las empresas que los venden no se hacen responsables; se ha masificado el uso de productos y envases de “usar y tirar”, sin reflexionar demasiado sobre el impacto ambiental que esto trae aparejado.



Para entender un poco más de lo que estamos hablando, a continuación vamos a clasificar los Residuos de la siguiente manera:

* Residuos Sólidos Urbanos. Son los que se originan en las ciudades y áreas próximas, e incluyen los residuos domiciliarios, los generados en vías urbanas, zonas verdes y recreativas, los de construcción, demoliciones y obras domiciliarias, animales domésticos muertos, muebles y enseres, y vehículos abandonados.

* Residuos Industriales. Los que generan las actividades industriales. Pueden ser muy variados, en función del tipo de industria que los genere, aunque poseen en común la característica de ser potencialmente peligrosos.

* Residuos Mineros. Son los que se originan durante las actividades mineras. Incluyen los procedentes de las etapas de prospección, extracción y almacenamiento de recursos minerales, pudiendo ser sólidos o líquidos.

* Residuos Radioactivos. Generados en Centrales Nucleares, y en las instalaciones que utilizan materiales radioactivos, tales como plantas de tratamiento de minerales de uranio, hospitales, etc.

* Residuos Forestales. Son los que proceden o bien del mantenimiento y mejora de las montañas y masas forestales, cuando se hacen podas, limpiezas, etc., o bien de los residuos resultantes de cortar los troncos de los árboles para hacer productos de madera.

* Residuos Agropecuarios. Pueden ser agrícolas o ganaderos, según el tipo de explotación agropecuaria que los origine.

* Residuos Sanitarios o Clínicos. Son los originados en instalaciones sanitarias: hospitales, clínicas, centros de salud, que pueden entrañar extrema peligrosidad.





En esta oportunidad nos vamos a centrar solo en la problemática generada a partir de los Residuos Sólidos Urbanos que son precisamente los generados en nuestras casas, trabajos y ciudades.

A los residuos domiciliarios los podemos clasificar en dos grandes grupos:
Orgánicos e Inorgánicos.

* Los orgánicos, son biodegradables, se componen naturalmente y tiene la propiedad de poder desintegrarse o degradarse rápidamente, transformándose en otra materia orgánica. Por Ejemplo: Restos de comida, frutas y verduras, carne y huevos.

* Por su parte, los inorgánicos, tienen características químicas, lo que permite que tengan una descomposición lenta. Muchos de ellos son de origen natural, pero no son biodegradables. Por ejemplo, bolsas y botellas de plástico, latas, envases tipo brick, etc.

En la antigüedad y dentro del medio rural, la gestión de la basura y la basura en si, nunca fue un verdadero problema ya que los residuos orgánicos seguían el ciclo de la vida sirviendo de abono o de alimento para animales, los vertidos arrojados a los ríos eran depurados por las propias aguas ya que el gran poder depurador de la naturaleza todavía no había sido derrotado por el ansia de poder del hombre.

En las ciudades, la basura lleva siendo un problema casi desde el origen de éstas, debido a la alta densidad de población y al hecho de arrojar la basura a las calles. Esto ha producido la proliferación de insectos, roedores y microorganismos patógenos, trayendo como consecuencia enfermedades catastróficas para el hombre como la peste.




Un mal sistema de gestión de las basuras, producirá un deterioro y depreciación del entorno debido a la contaminación del aire, del agua y del suelo. Para dar algunos ejemplos digamos que la Comunidad de Madrid en España produce 1.460.000 toneladas al año, México 100 millones de toneladas al año y Argentina 12 millones de toneladas al año. 


La recogida selectiva, es decir, la separación de los residuos en origen, debe ser promovida por los distintos pueblos, en beneficio del medio ambiente.

El reciclado, así como la recuperación de materias primas, son técnicas necesarias para llevar a cabo lo que denominamos un desarrollo sostenible.

El Problema de los Residuos.

Los residuos no aprovechables constituyen un problema para muchas sociedades, sobre todo para las grandes urbes así como para el conjunto de la población del planeta, debido a que la sobrepoblación, las actividades humanas modernas y el consumismo han acrecentado mucho la cantidad de basura que se genera; lo anterior junto con el ineficiente manejo que se hace con dichos residuos (quemas a cielo abierto, disposición en tiraderos o vertederos ineficientes) provoca problemas tales como la contaminación, que resume problemas de salud y daño al ambiente, además de provocar conflictos sociales y políticos.

Antes de convertirse en basura, los residuos han sido materias primas que en su proceso de extracción, son por lo general, procedentes de países en desarrollo. En la producción y consumo, se ha empleado energía y agua. Y sólo 7 países, que son únicamente el 21% de la población mundial, consumen más del 50% de los recursos naturales y energéticos de nuestro planeta. 


La sobreexplotación de los recursos naturales y el incremento de la contaminación, amenazan la capacidad regenerativa de los sistemas naturales.


¿Qué Podemos Hacer?

Lo ideal es que la basura -como tal- no debe existir; la naturaleza enseña que todo lo producido y creado es reintegrado al medio y con la basura debe buscarse lo mismo, es decir, que todo sea reaprovechado de una u otra forma.

Lo anterior señala una solución integral en la que el concepto basura desaparecería. Varias iniciativas existen para reducir o resolver el problema, dependen principalmente de los gobiernos, las industrias, las personas o de la sociedad en su conjunto. Algunas soluciones generales al problema de la basura serían:

* Reducir la cantidad de residuos generada;
* Reintegración de los residuos al ciclo productivo;
* Canalización adecuada de residuos finales;
* Disminuir con la degradación de la parte orgánica.



Debemos incorporar y aplicar en nuestras casas, trabajos y lugares donde nos movemos a diario el método de las 3 R:

REDUCIR

REUTILIZAR

RECICLAR
A continuación les dejo algunas técnicas de cómo poder llevar a cabo con éxito la Regla de las 3R:

REDUCIR:

Es la primera acción que debes incorporar en tu hogar. Es la acción de Reducir la basura que generamos a diario. Aquí te dejamos tres acciones básicas:

* Trata de consumir productos que presenten la menor cantidad de productos posible;


* Consumir solo lo necesario y siempre tratar de no derrochar;

* Consumir siempre de manera racional y consciente el Agua, la Electricidad y el Gas.


REUTILIZAR:

Trata de usar al máximo posible los elementos, así contribuís a que disminuya considerablemente el impacto contra el Medio Ambiente.


Esta segunda “R” es mucho más fácil de aplicar de lo que piensas, si no me crees mira estos ejemplos básicos:

* Limpia bien los frascos y potes y búscales un nuevo uso;

* Utiliza el papel de ambos lados antes de tirarlos;


* Elige siempre comprar y consumir aquellos productos que vienen en envases retornables;


* Junta el agua de lluvia ( es muy fácil, solo debes tener un recipiente grande en tu balcón, jardín o terraza para cuando llueva), y reutiliza el agua recolectada naturalmente para regar tus plantas y hasta para lavar el auto;



RECICLAR:

La tercer “R” implica cualquier proceso o tratamiento que se le de a los desperdicios domésticos transformándolos en nuevos materiales utilizables. Si bien hay muchas técnicas, aquí te sugerimos las siguientes:

* Reciclar papel y cartón y conseguir papel reciclado;


* Hay empresas que se dedican al reciclaje, te recomendamos ponerte en contacto con la más cercana a tu domicilio para que ellas se encarguen de ello;


* Arma tu propio “Compost”, convirtiendo tus desechos orgánicos en tierra fértil para tus plantas.

Sabemos que no estamos acostumbrados al reciclaje, pero es mucho más sencillo de lo que estas pensando.




Una excelente manera de tratar los residuos orgánicos de nuestras casas es el del “Compost Doméstico” .


Ventajas del Compostaje Doméstico para la Sociedad:


*Las calles no están sucias de restos de poda porque éstos se reciclan dentro del mismo jardín;


* No se ocupan ni se desbordan los contenedores de orgánica o de desperdicio con restos de jardín;

* No es necesario recoger, transportar, ni tratar miles de toneladas de restos vegetales voluminosos y restos de cocina;

* Se reduce el tráfico de camiones, polución, atascos de tráfico, etc;

* El compostaje doméstico no necesita energía para funcionar, ni tiene gastos de mantenimiento;

* Se reduce el impacto sobre el territorio que tienen las grandes instalaciones de tratamiento de residuos;

* Mejora la educación ambiental y el porcentaje de recuperación de otros tipos de residuos;

* Resulta cómodo no tener que tirar los restos fuera de casa y no tener que comprar bolsas;

* Simplifica la recogida selectiva en la cocina;

* Auto-provee de compost de calidad y no hay que comprar y cargar con sacos de tierra;

* Una capa de 5 a 10 cm de compost conserva la humedad de la tierra y puede reducir el consumo de agua entre un 30% y un 70%;

* Resulta muy gratificante en todos los sentidos;






También debemos apuntar, como individuos y como sociedades, a los siguientes pasos de gestión de residuos:


Planificación Correcta de los Residuos

1. Se clasifican eficientemente todos los desechos;

2. Se evita al máximo el derroche de materias primas;

3. En lugar de un sistema de producción, consumo y eliminación, se tiene un proceso cíclico de producción, donde la mayor parte de los residuos de la producción así como del consumo sean reintegrados al ciclo productivo de la misma forma que la naturaleza lo hace.


PROGRAMA DE CONTROL Y SEPARACIÓN DE BASURA.

Este programa tiene como objetivo disminuir la cantidad de basura que producimos y sacarle provecho. Mediante las siguientes medidas podemos contribuir a la conservación de nuestro medio ambiente y, de esta manera, aumentar la calidad de vida.

Separación de la Basura Orgánica.

Basura orgánica es todo desperdicio alimenticio, como cáscaras y recortes de frutas y verduras, desperdicio de café, cáscaras de huevo, restos de alimentos (con excepción de carne) y desechos de jardín como pasto y hojas. 


Se va echando toda la basura orgánica en un bote colocado en algún lugar de fácil acceso dentro de la cocina. El contenido de este bote junto con los desperdicios del jardín será aprovechado para ir haciendo composta. La composta o humus es el mejor abono natural y el más barato.




En un lugar de la casa se colocan 5 rejillas, o bien, cajas de cartón o bolsas de plástico grandes.

Se usarán para ir depositando separadamente de la siguiente manera:

a) Papel y cartón: (hojas, periódico, revistas, cajas de cartón, etc.), acomodarlo plano y desdoblado;

b) Vidrio: (botellas, frascos, etc.). Enjuagado y seco; no es recomendable romperlo;

c) Plástico: (bolsas, envolturas, envases, botellas, etc.) Limpio y seco y si queremos ahorrar espacio, cortamos los envases de plástico rígido por la mitad y colocamos unos dentro de otros;

d) Metal: (Latas, etc.) A las latas enjuagadas podemos quitarles el fondo, aplanarlas y así ocupar menos espacio;

e) Varios: (zapatos, madera, hule, trapos, pilas, aerosoles, etc.) y por ultimo tenemos;

Control Sanitario: (algodón, toallas sanitarias, gasas, pañales desechables, etc.). Se da en una proporción muy pequeña y no es reciclable, por lo que se entrega al camión recolector.

Si separamos así los desperdicios, no estaremos produciendo basura, sino materiales agradables, limpios y sobre todo útiles, ya que pueden ser reciclados. Además, con estos sencillos pasos dejamos de ser productores de basura y contribuimos a:

- Disminuir considerablemente el volumen de basura;

- Evitar tirar basura que tardará meses y años en descomponerse, contaminando el planeta;

- Evitar la contaminación y focos de infección;

- Facilitar el acarreo de basura, la cual se estima se queda en un 20% en el camino al tiradero, y el personal de recolección de basura podrá así realizar su trabajo más dignamente;

- Lograr menor producción de productos contaminantes al aumentar el reciclaje, ahorrando al mismo tiempo recursos naturales NO renovables;

- Evitar utilizar fertilizantes químicos en forma desmedida y ahorrar en fertilizantes;

- Embellecer nuestros jardines, campos, bosques.


En conclusión, esta en nuestras manos conseguir una reducción considerable en la generación de residuos.


El camino a seguir es el de incorporar a nuestra vida “El Consumo Responsable” del que tanto venimos hablando.

Para ser consumidores responsables hemos de tener en cuenta las repercusiones a la hora de elegir entre las distintas opciones que nos ofrecen. Siempre, eso sí, después de hacernos la siguiente pregunta clave: 


¿Necesitamos realmente lo que vamos a comprar y/o consumir? 

Según la Declaración oficial de las Naciones Unidas con motivo de la Cumbre de la Tierra de 2002, una de las “principales causas de que continúe deteriorándose el medio ambiente mundial son las modalidades insostenibles de consumo y producción, particularmente en los países industrializados”.

Es preciso revisar esos modelos insostenibles y diseñar e implementar un modelo de Consumo Responsable.

El Consumo Responsable implica la elección de los productos y servicios atendiendo no sólo a los criterios de precio y calidad, sino también a los de su impacto ambiental y social, así como a las regulaciones técnicas que implementan las empresas que los elaboran y los proveen. Implica además, consumir sólo lo necesario, evitando el consumismo compulsivo y asumiendo que todos somos responsables del impacto ambiental y social que tienen los procesos de producción y transporte.

En síntesis, el consumo responsable significa optar por productos que priorizan la justicia social, la ética, la solidaridad y la protección del medio ambiente. 

Si reducimos lo que consumimos o usamos, si reutilizamos las cosas y eliminamos todo lo de usar y tirar, si reparamos las cosas que se estropean, si reflexionamos sobre lo necesario y lo superfluo y si nos planteamos reeducarnos en el consumo de agua, energía y papel, si somos responsables a la hora de comprar o utilizar servicios, es posible reconducir esta alarmante situación consiguiendo ENTRE TODOS una considerable disminución en la generación de residuos.
Si reorientamos nuestras necesidades y nos damos cuenta de lo poco que necesitamos para ser felices y amigables con nuestro PLANETA, podemos dar el verdadero salto hacia una consciencia real y acorde con las verdaderas necesidades ambientales, sociales y económicas de nuestro presente. 

El verdadero cambio comienza primero en nuestros corazones, en nosotros mismos. 

Fuente: http://consciencia-global.blogspot.com

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