Tres modelos de bici acuática

¿Es posible pedalear sobre el agua? Las bicicletas acuáticas lo hacen posible. Son prácticas, divertidas, sorprendentes y raritas con ganas, pero si queremos pedalear sobre el agua sin tener que alquilar el típico pedaló o patín de pedales, resultan una genial alternativa.

¿Una idea loca o un invento revolucionario? A menudo, ambas cosas coinciden, y en este caso la locura puede acabar siendo el principio de un nuevo tipo de bici y también de un próximo boom de accesorios que permitan pedalear en el agua con una bicicleta normal.
Son las bicicletas acuáticas, un concepto común con variaciones muy diferentes. Y, cómo no, también hay quien se atreve con todo y se la hace en plan casero, con resultados antológicos, que serían perfectas candidatas a ser la bici acuática del inspector Gadget.


De entre las bicis acuáticas comercializadas o diseñadas como prototipos que aspiran a ello, hemos elegido tres de las más populares en la red, la BayCycle, un práctico accesorio aplicable a cualquier bici, la espectacular bici Schiller y, en tercer lugar, la Aquaskipper, un curioso invento que resulta tan práctico para desplazarse sobre el agua como para divertirse y hacer ejercicio.

BayCycle, un dispositivo de quita y pon

El BayCycle es un accesorio flotante capaz de convertir en apenas unos minutos cualquier bici en una bicicleta flotante que permite avanzar en cualquier curso de agua tranquila.

Tres modelos de bici acuática
 
Su creador, Judah Schiller, se propuso cruzar la bahía de San Francisco sobre dos ruedas, sin usar su famoso puente Bay Bridge, ya que su carril bici no es completo. Ni corto ni perezoso, encargó a un artesano una serie de dispositivos para adaptar su bici.

Finalmente, fue más fácil de lo que parecía, se montaba en nos 15 minutos y podía llevarse en la mochila. Le bastó con un par de soportes hinchables, una pequeña hélice y, para fijar la bici, una pequeña estructura de acero inoxidable.

El truco no es otro que conseguir flotabilidad y generar propulsión en el agua manteniendo la dirección, para lo cual la rueda delantera gira donde intrese gracias a un pequeño timón. El exitazo que obtuvo lo llevó a iniciar un proyecto del mismo nombre.

La bici acuática Schiller

La bici acuatica Schiller X1 es un modelo muy avanzado, quizá el más avanzado del mundo. Está diseñada íntegramente para el agua, con lo que no es na todo terreno, como la anterior.

Tres modelos de bici acuática
 

Como contrapartida, esta bicicleta made in USA que puede adquirirse por 4.500 euros está pensada para no acabar siendo un trasto. Pensando en la funcionalidad, es plegable y caber en cualquier sitio, es fácil de montar y transportar.

Eso sí, discreta no es, pero difícilmente una bicicleta acuática va a serlo, y su punto fuerte es su robusto diseño, idóneo para montar el bici en mar abierto (tiene marchas y diseño de doble hélice), siempre que el mar esté en relativa calma, lógicamente.

Aquaskipper, navegar y surfear

La Aquaskipper es sinónimo de diversión y adrenalina. Además de tener coordinación, los impulsores en España de este invento chino la recomiendan si te gusta “llevar tu cuerpo al límite, de liberar esa adrenalina y esa felicidad de navegar por encima del mar combatiendo en muchos momentos la gran fuerza de la marea”, explican José Antonio López y Manuel Férnández.

Tres modelos de bici acuática
 

Pueden subirse personas de entre 35 y 120 kg gracia a su adaptabilidad a las distitnas masas corporales. Su precio ronda los 400 euros, que incluyen un curso de iniciación, si bien el mecanismo es muy sencillo: al saltar la fuerza del propio peso “comprime la base de fibra de vidrio y se empuja hacia atrás la lámina que baja para generar la propulsión”, concluyen.